Hermanus es una de las zonas más ricas de Sudáfrica, con una de las mayores concentraciones de millonarios/as y mucha circulación de turistas que se alojan en hoteles lujosos, para avistar ballenas. Pero la brecha entre los pobres y los ricos es particularmente amplia en Sudáfrica y esto se nota aquí también. Un impactante contraste a la situación de Hermanus, se encuentra el municipio limítrofe de Zwelihle: una zona fuertemente marcada por un alto índice de desempleo, pobreza, criminalidad, gente viviendo en las calles y muchas personas afectadas por problemas de drogas y alcohol. Aquí viven la mayoría de los casi 300 alumnos y alumnas de la escuela y Kindergarten de la escuela Waldorf Hermanus, que se encuentra directamente al lado de Zwelihle.
El predio escolar
La escuela Waldorf es, en sí misma, como un pequeño oasis. En cuanto entré, fui rodeada por niños jugando, alcancé a escuchar los ensayos de marimba. Los típicos ritmos sudafricanos de un gran instrumento tradicional de madera similar a un gran xilófono, la percusión y el canto de los y las alumnas/os se despliega aquí por todo el patio escolar. Pero incluso sin las percepciones musicales, la escuela es un oasis maravilloso y seguro para los niños, con docentes amorosos y muy comprometidos, como también muchos sitios especiales. Entre ellos se encuentra una bella biblioteca y, en uno de los dos edificios más antiguos de la escuela, se encuentran ambas casas del Kindergarten, con salas hechas con cariño y color, juguetes artesanales, como también el espacio del huerto, donde se cosechan verduras para un almuerzo nutritivo. Además, hay también un nuevo sector de deportes, un espacio en el que ya han jugado mucho básquetbol, fútbol y hasta ha funcionado un club de box en el cual ya entrenaron algunos de los profesionales del país.
En el centro del patio hay un precioso jardín de fynbos, un tipo de matorral típico de Sudáfrica. Ahí viven tortugas que salen todos los días a la misma hora a comer hierbas en el patio, mientras los niños y niñas están en clase. Además, el jardín tiene un entramado de brillantes senderos cubiertos de conchas de abulón, cuyo revestimiento nacarado de color tornasolado refleja la luz del sol.
Las salas de clase están dispuestas en un gran óvalo alrededor del jardín de fynbos. En una de las puntas angostas del óvalo se encuentran la administración de la escuela, la dirección, las salas de maestros y la sala de mantenimiento. Si pudiéramos mirar detrás del yeso de las paredes, veríamos que dos de los edificios escolares no se construyeron con ladrillos y mortero, sino con sacos de arena apilados unos sobre otros. Se trata de un método de construcción especialmente económico y sustentable que, aunque dificulta taladrar agujeros en la pared e instalar estanterías, aísla y refresca el espacio de forma muy natural en verano.
TVET-College
En el extremo opuesto se encuentran las nuevas salas para el colegio TVET, la nueva escuela de oficios. El proyecto, financiado por los Amigos y el BMZ (Ministerio alemán para el trabajo cooperativo y el desarrollo) le ha permitido al colegio constituir dos ramas de formación profesional: “Salud primaria “y también “Infraestructura eléctrica y energías renovables “. El objetivo del proyecto es brindarles a los adultos jóvenes, mejores posibilidades de ingresar en el mercado laboral, aportando a la reducción del gran desempleo joven y lograr aumentar el número de titulados con especialidad profesional. El índice de desocupación en Sudáfrica supera el 30%, aunque los adultos jóvenes entre 15 y 24 años están aún más afectados, con un índice de más del 56% (valores promedio entre el 2013 y 2025; fuente: https://tradingeconomics.com/south-africa/youth-unemployment-rate ). Cerca del 52% de los alumnos y alumnas en Sudáfrica abandonan la escuela y no reciben ningún título. Esto sucede a causa del embarazo adolescente y una decepción general respecto del sistema educativo, entre otras razones, pero en gran parte tiene que ver con la falta de perspectivas en los adultos jóvenes, incluso para los que cuentan con título secundario.
Con ambas ramas de oficios en sistema dual ofrecidos por el colegio, se pretende aportar en la solución de estos problemas. Durante tres años escolares (desde el décimo al doceavo grado) las alumnas y alumnos podrán profundizar sus capacidades en una de estas dos ramas. Dado que Hermanus es, desde hace mucho tiempo, un lugar preferido por jubilados/as, la gran cantidad de establecimientos médicos, hogares de ancianos y centros de cuidado del adulto mayor, ofrecen una perspectiva a largo plazo. También, valores como la sustentabilidad y la protección medioambiental son temas importantes en la industria de la construcción, en una ciudad que está constantemente en desarrollo, por lo que las energías renovables son un campo profesional muy solicitado y ofrecen perspectivas laborales prometedoras a los jóvenes adultos.
Era muy bonito poder ver la emoción que los alumnos y alumnas de noveno demostraban frente al nuevo TVET-College y la responsabilidad con la que asumían sus cursos preparatorios para ambas ramas profesionales. La mayoría de los jóvenes habían tenido pocas oportunidades de trabajar con un computador antes del curso de computación. Por esa razón participaban concentrados y compenetrados con la tarea.
Durante mi estadía iban llegando los envíos con material de estudio para el College. Así, las aulas se han llenado de paneles solares, todo tipo de equipos para practicar con circuitos y conexiones, numerosas herramientas, cables y enchufes, pósteres médicos, tensiómetros, modelos de órganos y un esqueleto que saluda desde la ventana. Cuanto más se apilaban los nuevos libros de texto y más aparatos se traían, mayor era la ilusión por las nuevas posibilidades de formación.
Junto al entusiasmo y alegría de los niños y las niñas me impresionó, durante mi estadía, el modo de trabajo y la disposición de los y las docentes: se dedican con mucho compromiso hacia los niños, preocupándose amorosamente de ellos y siempre tienen un oído abierto para escuchar sus preocupaciones. Se podía sentir, que hacían su trabajo con corazón y alma, tanto en las clases, como en las pausas y las conversaciones.
Johanna Ruber
Cuando los y las adolescentes de la escuela, ingresan al College, deben recibir un nuevo uniforme escolar. Hasta ahora no se han podido financiar. Aquí usted puede apoyar a le escuela Hermanus, a conseguir sus uniformes nuevos.

