En los últimos tres años, más de 120 profesionales de toda Ucrania han recibido formaciones en Pedagogía de Emergencia en el marco de un programa de ocho módulos, con sus respectivas supervisiones. De ellos, casi 30 obtuvieron una formación adicional en ocho módulos para convertirse en formadores (ToT). Aproximadamente 1680 profesionales participaron en eventos introductorios de varios días de duración y en talleres prácticos sobre Pedagogía de Emergencia y Pedagogía del Trauma. Además, nuestras siete organizaciones locales asociadas prestaron apoyo desde la Pedagogía de Emergencia y desde la Pedagogía del Trauma a unos 2760 niños, niñas, jóvenes y adultos durante varios meses. Las cifras muestran lo que hemos logrado juntos en estos tres años, pero no reflejan suficientemente el significado humano que ha tenido este trabajo.
Entre los principios fundamentales de la Pedagogía de Emergencia se encuentra el vínculo seguro. Minka y Martin Straube, ambos pedagogos de emergencia con gran experiencia pasaron mucho tiempo en Ucrania en los últimos años, para llevar a cabo las formaciones: «Para nosotros, Ucrania se ha convertido de alguna manera en nuestro hogar. Allí hemos conocido a personas increíbles, personas que no permiten que los niños y los adultos se silencien y pierdan su anclaje vital tras las experiencias traumáticas. Varias veces al año, los participantes realizaban viajes en tren de hasta 20 horas para aprender, en módulos de tres días, cómo ayudar a sus alumnos/as y pacientes a recuperar la alegría de vivir y la esperanza».
Los expertos internacionales que viajaron a Ucrania a pesar de la crítica situación respecto a la seguridad. también forman parte de la comunidad de apoyo. Para muchos participantes, fue muy valioso sentirse apoyados por una comunidad más amplia en estos tiempos de crisis. Esta sensación de no estar olvidados ni abandonados les da fortaleza y sostén. Para nosotros, como equipo del proyecto, fue un gran regalo ver cómo personas que se encontraban en una situación de desesperanza o parálisis interior redescubrían poco a poco su autoeficacia y reconocían nuevas posibilidades de acción.
La red ucraniana de Pedagogía de Emergencia se expande a lo largo de toda Ucrania: desde Odesa hasta Rivne y de Lviv hasta Charkiw. Y en todos los sectores donde hay intervenciones de Pedagogía de Emergencia y Pedagogía del Trauma, las personas pueden dar testimonio de los efectos positivos y de su implicancia. Así, una de las participantes de la formación de formadores/as (ToT) comenta: «Trabajamos con niños/as que se enfrentan a desafíos mucho mayores que ellos/as mismos. A menudo, sus cuidadores adultos no pueden apoyarles por diversas razones. En estos casos, interviene el/la pedagogo/a de emergencia.»
En este momento, en Ucrania se está creando una asociación nacional para la Pedagogía de Emergencia. Con su fundación se creará un punto de contacto centralizado con el fin de fortalecer los vínculos entre los profesionales de todo el país. Además, en el futuro, la asociación agrupará y promoverá ofertas de formación y perfeccionamiento profesional, y coordinará a nivel nacional el trabajo pedagógico en materia de emergencia y trauma. Además, desde la sección de Pedagogía de Emergencia de los Amigos del Arte de Educar queremos apoyar a las siete organizaciones locales asociales, mientras sea financieramente posible, para que puedan continuar trabajando en sus comunidades con personas que han vivido situaciones traumáticas. Para poder hacerlo, necesitamos aún de su donación.
Jessica Prentice und Kseninya Karman Samet

