Corona – sin acompañamiento para los niños en Salvador da Bahia
El Projeto Salva Dor debió cerrar sus puertas a causa de la Pandemia. Ahora, este espacio en el que hasta 50 niños corren, pintan, hacen deporte, manualidades, escuchan cuentos, duermen siesta y por sobre todo, reciben alimentos, está en silencio. Nos preocupa la supervivencia del Projeto, pero aún más el bienestar de las familias de São Lázaro y con vuestro apoyo, queremos ayudar en lo que podamos.
Escribimos éstas líneas para describir la situación actual. Los números oficiales de casos todavía son relativamente bajos en el estado de Bahía. Pero las temidas consecuencias ya aparecen, El sistema de salud estatal es deplorable y ya estaba constantemente sobrepasado antes de la pandemia.
Con el cierre de la vida pública aparece sobre todo una baja de ingresos, lo que afecta a la mayoría de los habitantes de São Lázaro. Muchas veces subsisten con los ingresos del trabajo informal. Venden comida en paraderos de bus, trabajan por el día en la construcción, haciendo limpieza en hogares o en el ámbito de servicios. Todos esos trabajos ahora no se están realizando. En tiempos normales eso alcanza justo para subsistir, pero ahora deben prescindir de eso y en general no cuentan con ahorros. Si falta el ingreso de un miembro familiar, las familias se apoyan entre sí y aguantan juntos.
Pero ahora falta la mayoría de los ingresos de los integrantes de las familias. Por supuesto que no están en condiciones de aportar al Projeto Salva Dor. Además, el proyecto ya no puede ser un apoyo, como siempre ha sido, para las situaciones de crisis. Aquí los niños suelen recibir muchas cosas fundamentales para la vida: afecto, un espacio seguro y comidas regularmente. Pero durante el confinamiento, deben permanecer en casas muy pequeñas compartiendo generalmente con tres adultos y otros cinco niños en 20m cuadrados.
La única distracción es mirar el televisor o el celular, si es que se pudieron pagar las últimas cuentas. Faltan entonces alimentos, estructura y atención médica. En muchos países no se puede pensar en un regreso a la normalidad. El gobierno del populista de derecha, Bolsonaro, ha tenido muy poca reacción hasta ahora.
El sistema social ya desde antes estaba congelado. No se han procesado nuevos ingresos o reincorporaciones.
Nosotros, los y las docentes del Projeto pertenecemos, en parte, a los grupos de riesgo y estamos en cuarentena. Sin embargo, queremos ayudar y coordinar la ayuda. Eso implica también el abastecer a las familias con alimentos, medicamentos y juegos. Para ello queremos recaudar donaciones.

