También para la pequeña escuela Waldorf rural Humane School en Kitale el confinamiento tiene sus consecuencias. Aquí Juliet Mia, coordinadora y profesora de la escuela realiza un reporte: “la situación actual para todos nosotros y para el país no está siendo fácil, ya que los pequeños emprendimientos están congelados hasta nuevo aviso del gobierno. Con el cierre de los pequeños negocios los precios de muchos productos han subido fuertemente, lo que afecta a muchas personas. También los costos para el transporte público han aumentado, debido a que los vehículos no pueden transportar a los pasajeros en toda su capacidad. Yo diría que la pandemia ha afectado a todo el país. Estamos muy preocupados por la educación, porque no sabemos, cuando se retomarán las clases, y esto puede conducir a que los padres deban pagar un año extra, en el caso de que los niños deban repetir el año.
También nuestro proyecto se ve afectado. La mayoría de las oficinas se cerraron y no tenemos acceso a servicios. Como estamos planeando construir en un terreno nuevo, necesitamos por ejemplo, comenzar con la solicitud de licencias y permisos, para que esté todo listo al momento de haber resuelto las cuestiones del terreno, pero no podremos hacer esto hasta que las oficinas vuelvan a funcionar.
Como el gobierno ha prohibido todas las reuniones en hogares o escuelas, no podemos ofrecer ningún servicio a los niños, hasta que las escuelas tengan permiso de abrir otra vez, por lo que los niños están casa con sus padres desde el 16 de marzo. Si bien este gobierno ofrece clases por televisión, esto implica un desafío, porque sólo algunas personas tienen acceso a un televisor.“

